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12 de mayo de 2009

Vida.


Érase una vez, un hombre que le encantaba viajar por el mundo visitando cuidad a ciudad, pueblo a pueblo inundándose en sus ruinas, en su geografía y en su paisaje. Se hacía llamar "El buscador" por esas razones. Siempre que visitaba y terminaba su ruta, quería más, y más.
Un día de su expedición encontró un pueblo muy agradable y se acercó. Era ya tarde, así que decidió pasar la noche en vela contemplando las lápidas del cementerio de la entrada del pueblo. Comenzó a leer "Luis, 3 años, 4 meses, 6 días y 20 horas". El buscador se extrañó puesto que en esa lápida yace escondido un niño de tan solo tres años. Siguió leyendo: Eva, 2 años, 11 meses, 3 semanas y 3 horas", "Lucas, 3 años, una semana, un día, 4 horas". El joven echó a llorar, puesto que todos los muertos del cementerio tenían como mucho 4 años. Pensó que debería de haber sucedido algún genocidio, alguna guerra, alguna tragedia y se desplomó en el suelo, traumatizado por la situación.
Al oír los llantos del Buscador, un anciano acudió al cementerio y le preguntó que sucedía. El joven le respondió entre lágrima y lágrima el porqué de las muertes de aquellos niños. El anciano soltó una carcajada, y le respondió:
–Cuando alguien de este pueblo nace, le regalamos un diario. En ese diario, a lo largo de su vida, deben apuntar cada momento que disfruten al máximo y su duración. Al morir se suman todos esos momentos y se ponen en la lápida, porque ese el verdadero tiempo que han vivido.



5 comentarios:

Bego. dijo...

Me ha gustado mucho este, como parece trágico al principio y luego al final mejora, aunque se ve que son pocos los momentos que de verdad los disfrutamos.
Un beso!

Luu dijo...

Qué bonito texto sara!
Ais me ha gustado mucho :)
Ojalá en mi lápida ponga más de 4.. no?
Un beso^^

V dijo...

Has convertido una tragedia en algo realmente bonito. Fantástico, me has dejado fascinada.
No obstante, he de señalar, que sigue resultando igual de triste observar que de toda una vida, solo vivimos verdaderamente tres años, cuatro a lo sumo.
Deberíamos conseguir una cifra mucho mayor de sentimientos, momentos mágicos y únicos.
Ojalá vivas más de diez años, sé muy feliz.
Un abrazo:

V

Dafne Isern dijo...

No me imaginaba el final, y he de reconocer que es bastante sorprendente e ingenioso.
Supongo que yo ahora tan sólo tendría algunos meses.

Un besito.

La drogadicta de Trafalgar Square. dijo...

¡Es genial! Esto mismo me dijo una gran persona mientras yo sufría una reflexión existencial, fue algo parecido del tipo 'si contamos los días que verdaderamente hemos vivido a lo largo de nuestra vida, no tendríamos ni 2 años'

Me gusta el nuevo aspecto primaveral de tu blog Sarah.

Y bueno, no es dónde ni cuándo (ni tan siquiera cómo), si no quién. Y en este caso, eran ellos.

Un beso!

Flowers are growing all over my bones.

No pretendo en absoluto ser la más famosa de todo Blogger, no. Lo que intento es tener un rinconcito en la web para que amantes de la literatura y adictos al placer de escribir se tomen unos minutos para leer algún que otro relato, algún que otro párrafo y para opinar sobre mis minutos de tecleo nocturnos. La verdad, prefiero que os sinceréis conmigo criticando mis poligrafías de manera constructiva; -pues siempre se aprende más de lo que te han enseñado, reprochado y corregido-, que digáis 'está muy bien.' Por una vez, quiero que me juzguen por lo que escribo.