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31 de agosto de 2009

Explicaciones lógicas.



Como siempre, el humano es el único animal que tropieza dos veces por la misma piedra. Es el único que da oportunidades. ¿Y de qué sirven? De nada.
Le di, no solo una, si no varias oportunidades al amor, y aquí estoy, por tercera vez destrozada, otra vez arriesgándome frente el abismo, cosiendo mi corazón. ¿Y por qué le he dado oportunidades al amor? Por que creía en él, o básicamente, por que soy tonta.
Todas las personas tenemos una lógica en nuestras mentes y nuestro comportamiento puede ser justificado con una serie de ideas, conceptos, o razones. Hagamos los ejemplos con mis tres rompecorazones:

Nico: Fantasma. Decía ser más de lo que era. Bebedor activo. MUY despreocupado.
Pasaba de mí, se hacía el ocupado.
Acabé entendiéndolo meses después de dejarme.

Hai: Borde, de alguna forma "rarito". Despeocupado. Consentido. Aprecia lo que quiere hasta que lo tiene.

Pero...¿Satu?
no sabría explicar lo que hace.
¿Como relacionar "Es que no sé qué me pasa contigo." y "Yo quiero a Esther y no te cabe en la cabeza."? No lo sé, y me frustra, por que realmente no sé qué pasa.
¿Como explicar esas reacciones, esas noches conmigo, esos besos, esos abrazos, y esta atención?
Ni idea. Quiero que me lo explique.
Por que entiendo perfectamente que la quiera, sí, pero que no me diga "tienes algo", y que tampoco me diga "hoy duermo en tu casa"...si no le gusto.

¡Necesito una explicación lógica ya!

22 de agosto de 2009

El primero y el último.


Y mi cuerpo junto a él ya se estaba fundiendo, notándonos más abajo incluso del subsuelo, hundidos por nuestro calor corporal y el sofá ya se nos quedaba pequeño. Y es que, ahí sobraban las palabras (más bien no se necesitaban, pues nunca viene mal susurrar al oído un te quiero, o un ojalá esto fuera para siempre, pero aún así, era un momento perfecto.). Y ya notaba su frente transpirando por culpa de ese maldito calor veraniego de la capital y no perdí un segundo sin mirarle. Desde fuera, suena ridículo, desesperado, pero en cuanto te metes en la piel, te es inevitable cuando sabes que es el primero, y el último.


20 de agosto de 2009

Dolor.


Imaginándome una conversación contigo.

[Suena el timbre,
Ella baja despreocupada sin importarle demasiado quien había tras esa puerta.
Es él.]

-¿Sara?¿Qué te pasa?
-Lo sabes de sobra.
-¿Lo que digo a veces? Pero si es una broma.
-Pues mira qué gracia me hace, ¿me ves reírme?
-No, pero, joder, no sabía que te jodían tanto.
-Pues mira, ya lo sabes.

[Ella intenta cerrar la puerta, pero el la retiene.
Ella, con tono cansado, le pregunta.]

-¿Qué mas quieres?
-Quiero que me lo expliques.


[Ella ríe (se mofa, más bien) y mira al suelo.]

-Ah, que no te has dado cuenta. Que justo después de pararte a medio centímetro de mí y que me ponga a llorar, es por que el cielo es azul, ¿verdad? Mira, si no lo entiendes, es que no quieres hacerlo. Si sabes de sobra que te quiero más que a nada, que pienso en ti cada puto minuto, que cada puta canción me recuerda a ti. Que después de pasar la mejor noche de mi vida me encuentre con un SMS a la mañana siguiente tuyo diciendo: "Lo hago por ti." y tu crees que eso me sienta bien, ¿verdad? Vaya. Pensaba que lo hacías por los dos. Sí, que tu te sientes mejor por que eso de hacer las cosas por los demás es de buena persona, pero tío, no me hagas esto. Si vas a hacer algo, que sea por los dos ¿entiendes? Porque aquella última noche; oh, te acercaste a mí. ¿Para qué? Para que caiga, ¿no? Y yo aguantando, ¿sabes? Por que por una vez si podía ser por ti, pero no. Satu no puede no provocar, es que no puede. Tiene que estar pinchando a Sara. Si sabes de sobra que me muero por cada uno de tus jodidos huesos. Que si tú te tiras, yo te sigo. Pero es que no puedo decírtelo, no me atrevo. Bueno, no me atrevía, cuando aún estabas en la etapa de abrazos y de no mandar SMS. Joder, que me haces daño. ¿Y no te has dado cuenta? ¿Qué quieres? ¿A qué juegas? Tío, que a mí me sienta como una puñalada que me envíes esas cosas.Si no pusieras nada, pues vale, estaría normal; no pegaría saltos, pero por lo menos no me pondría a llorar delante de tu puta cara. Que sí, que quieres locamente a Esther, pues cojones, me lo dejas claro ¿sí? Y no te juntas a mí y esperas a que te bese, que no lo haré. Tú puedes verlo de cualquier otra forma, pero desde fuera, se ve que esto es un juego de niños de primaria. Si estás con una chica en serio, estás y no vas esperando y provocando para que la otra te coma de la mano.
Me jodes, me jodes.

[Ella cierra la puerta bruscamente terminando con la conversación, entra en casa sin despedirse y coge la maleta para irse de Madrid.]

Pero esto no va a pasar, ¿por qué? Por que soy incapaz de ponerme así contigo...

Jodido Satu...


6 de agosto de 2009

"Quieres...?"


Mamá ya se había ido a la cama (pues había bajado, me había mandado a dormir, y después de algunos gritos fingidos aceptó por dejarme pasar mi noche en vela por el cambio horario), y el piso de abajo era completamente mío para hacer exactamente lo que yo quería. Después de cinco minutos haciendo como que usaba el ordenador fui al cuarto de los abrigos y le saqué de ahí. "Tranquilo, no hay nadie" le dije, y fuimos a mi habitación. Estaba todo bañado con oscuridad y adornado con una tenue Luna (casi) llena. Recuerdo que era bastante agradable verle a medias, como misterioso. Me gustabas así, sin más.
Me tumbé desinteresadamente en el sofá mirando la ventana esperando a que tú hicieras lo mismo, sin darle importancia alguna. Segundos después te hice un hueco y te tumbaste; y, acto seguido, me abrazaste.
Y empezaste con esos "No sé, Sara" que tanto odio. Para callarte empecé a besarte en la mejilla clandestinamente, el sonreía y controlaba mis besos para que no se escaparan. Giró lentamente la cabeza y le di un beso inocente en los labios. Y ahí fue cuando empezamos a desgarrarnos la boca. Se estaba tan bien a su lado, notando sus pulsaciones y emociones por segundo, sintiendo cada uno de sus huesos, músculos y órganos. Nunca había querido a alguien así y me sentía triste por amar al hombre equivocado; por que él la tiene a ella. Pero ella no sabe lo que tiene. En mi caso, ha sido el único y el mejor.
En el sofá, los dos comiéndonos mutuamente, jadeando a plena madrugada; puede haber más romántico, pero no me importa, por que está él, y eso es lo único que quiero. Que ha venido a las dos de la madrugada para pasar una noche conmigo, saltarse a mis padres, esconderse en un cuarto dónde lo único que hay es calor y abrigos de piel, y abrazarme.
Y de repente, magia. Nos movimos al famoso cuarto de los abrigos, donde no se veía nada de nada (cosa que hacía la situación mucho más morbosa) y nos empezamos a quitar la ropa mientras nuestras lenguas rodaban despavoridas entre ellas, y llegó el momento en el que tú me preguntaste: "¿Quieres... que lo hagamos?"
Algo dentro de mí gritó.
Sí, por favor.


...

Voló lujuria, avaricia, deseo, sexo y ropa.
Después de eso sólo recuerdo que lloré, y que dormí; con él.



5 de agosto de 2009

"...estarás fuera de nosotras."


"Y recuerda, todo no basta con ser guapa y tener una mirada potente. Debes ser superior a ellos, como si tú fueras Afrodita y ellos meros mortales. Nadie debe tocarte; darte un beso, cogerte la mano, rozarte... debes ser como la flor más bonita del jardín; que todos los niños desean arrancar, pero que ahí están sus madres regañándoles por querer destrozarla. Jamás deben mantenerte la mirada; jamás. De lo contrario, estarás fuera de nosotras."
Iris se miró sus zapatos y suspiró.
Ser animadora del Instituto no es tan fácil, ni tan atlético.

Honest Scrap.






Gracias de veras a Beztabé por darme éste pequeño (cyber)obsequio que en breve colgaré en una columnita lateral de Postlapsia.
Como he creído entender se deben poner 10 temas en los que tienes que ser honesto/a, o véase sin vergüenza al cien por cien, y después de haberlos desarrollado, ofrecer el premio a ocho personas honestas (o aparentemente honestas).

Aquí empieza mi lista:

1. Me avergüenzo a veces de mi mediocre cultura. Cuando gente está hablando de algún tema que no domino, me da rabia, y me siento como inferior al resto. Sé que tengo más cultura que otras personas, pero necesito saber más para que no me sorprendan con cosas. Sí, sé que cada día aprendes una cosa nueva, pero yo quiero aprender cien.

2. Soy un desastre. Pero un gran desastre. Mi habitación, por órdenes de mis progenitores, impoluta. Pero en cuanto les pierdo de vista, todo por el suelo. Pero es que así encuentro mejor las cosas. Hay gente que duerme sólo si la luz está encendida, hay otros que se bañan en la playa si no hay algas, hay otros tantos que no pueden salir a la calle sin estar arregladísimos. Pues yo no puedo vivir si no hay desorden. Es que encuentro todo, como está por el suelo, se ve a la primera. Son manías mías que sólo entiendo yo.

3. Soy muy impaciente a la hora de que pase algo,
me digan algo o yo misma haga algo. No me gusta esperar, y menos cuando no sé lo que es. Me da miedo por que casi siempre es algo malo, o algo que no acierte, y prefiero quitármelo de encima.

4. Tengo un montón de enfermedades. De esas que vienen de serie y tienes que estar en tratamiento continuo, y me da mucha rabia, por que por ejemplo, no puedo estar mucho tiempo al Sol, que me salen como picaduras, y el pelo se me seca y parece paja. En fin. Odio mi cuerpo.

5. Me canso enseguida de las cosas. No puedo estar más de una hora o dos haciendo lo mismo, necesito cambiar, y eso yo creo que es lo que me hace polivalente, en cierto sentido.

6. Me cuesta reconocer las cosas. Demasiado. Salvo cuando se trata de amor, que ahí podría decir tropecientos millones de veces lo mucho que quiero o siento por esa persona. Soy muy orgullosa aunque los instintos pueden conmigo, por desgracia.

7. Perfecccionista a tiempo completo. Me gusta todo perfecto, y aunque no puedo más estoy horas y horas hasta que abandono, insatisfecha por el resultado, pero como no hay más remedio (ni más inspiración), lo dejo.

8. Derrotista a más no poder. Siempre pienso por el vaso medio vacío y lo veo todo oscuro, sin ventanas ni salidas en las que huir del suceso. A veces (o casi siempre) tienen que rescatarme.

9. A veces me sorprende a mí misma lo inmadura que puedo llegar a ser; no pensando en las consecuencias, o tratando a la gente como juguetes viejos sin encanto alguno, o poniéndome a mí misma como protagonista en un drama.

10. Soy muy envidiosa (no sabría decir si sana o insana) y me molestan (y admiro) muchas cosas, por ejemplo, que fulanito tenga mejores cosas que yo, o que menganita tenga más visitas cuando yo escribo/dibujo mejor, entre otras cosas. En algún sentido denuncio la injusticia.

Ahora toca nominar a mis autores.

Eme.
Dafne.
Zunne.
Uma.
Daltonicadelespacio.
Cat.
V.
Kuka.


1 de agosto de 2009

"Lo hago por ti."



¿Y crees que diciendo "Lo hago por ti, para que te sientas mejor contigo misma y para devolverte todo lo que has hecho por mí." me sentiré mejor?
Yo quiero que me quieras, no que seas mi esclavo.
Si no es un beso sincero, no lo quiero.
¿Porqué haces como si tú quisieras de verdad?
¿Y para qué coño duermes conmigo?
No hay quien os entienda, de verdad.
Que sé que quieres a Esther... y que lo vuestro nunca va a terminar.


Flowers are growing all over my bones.

No pretendo en absoluto ser la más famosa de todo Blogger, no. Lo que intento es tener un rinconcito en la web para que amantes de la literatura y adictos al placer de escribir se tomen unos minutos para leer algún que otro relato, algún que otro párrafo y para opinar sobre mis minutos de tecleo nocturnos. La verdad, prefiero que os sinceréis conmigo criticando mis poligrafías de manera constructiva; -pues siempre se aprende más de lo que te han enseñado, reprochado y corregido-, que digáis 'está muy bien.' Por una vez, quiero que me juzguen por lo que escribo.