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10 de mayo de 2009

¿Dónde estoy?

-Perdone buen hombre, ¿me podría decir dónde estoy?
-Si, sí. Está usted en en la Wilson Avenue.
-En...¿Washington, Estados Unidos?
-Pues claro...
-Ehm... creo que me he equivocado...¿en qué año estamos?
-En el 2009...¿y porque esas preguntas tan curiosas, si me permite preguntar?
-Verá, es que me dijeron por ahí que el 2009 iba a ser el mejor año de la historia de la humanidad; me contaron que no había guerras, no había delitos ni robos, que todo estaba frondoso cual edén, que había paz, que no había desigualdad, ni soberanía... Me comentaron que los Estados Unidos de América estaba en su apogeo, no había crisis, que habían especies de flores rarísimas, que no había catástrofes, ni prostitutas, ni mercado negro, ni tráfico ilegal, ni peleas, ni cárceles, ni miseria, ni llantos, ni muertes de sobredosis, ni paros cardíacos, ni violaciones, ni asesinatos, ni desamor, ni sufrimiento, ni cólera, ni desesperación, ni lágrimas de sangre, ni corazones rotos... pero veo que me han mentido, esto es un caos.-El hombre, perplejo por tal locura, deja terminar al joven.- Como ve usted, no soy de esta época, vengo del futuro con mi máquina para quedarme; pero vista la situación me tendré que volver a mi año.

El joven desaparece. El hombre, boquiabierto, después de unos segundos de parálisis, coge su maletín y corre hacia un edificio blanco y enorme. Acompañado por cuatro hombres de traje, entra en la Casa Blanca.




***




Las noticias anunciaban al día siguiente un plan anti-crisis y anti-calentamiento global propuesto por el Presidente de los Estados Unidos de América, Obama. Es como si hubiera visto el futuro.


1 comentario:

aLba (*) dijo...

casualidades...:)

Flowers are growing all over my bones.

No pretendo en absoluto ser la más famosa de todo Blogger, no. Lo que intento es tener un rinconcito en la web para que amantes de la literatura y adictos al placer de escribir se tomen unos minutos para leer algún que otro relato, algún que otro párrafo y para opinar sobre mis minutos de tecleo nocturnos. La verdad, prefiero que os sinceréis conmigo criticando mis poligrafías de manera constructiva; -pues siempre se aprende más de lo que te han enseñado, reprochado y corregido-, que digáis 'está muy bien.' Por una vez, quiero que me juzguen por lo que escribo.